
Cómodamente instalado en el sofá, nos encanta ver la tele, leer un libro, una revista… El salón es la estancia más acogedora y confortable por excelencia. Pero, ¿cómo amueblarlo cuando el espacio es reducido? Aquí tienes algunos consejos de decoración que te permitirán sentirte a gusto y sacar el máximo partido a esta estancia.
Elige muebles que se adapten a tu espacio
Un sofá, una mesa de centro, un mueble de almacenamiento, un mueble para la televisión… una habitación pequeña no debe estar abarrotada de muebles, ya que corre el riesgo de parecer aún más pequeña. ¿Qué es lo que realmente necesitas en tu salón para estar cómodo? No todo el mundo tendrá la misma respuesta a esta pregunta. Una vez que hayas reflexionado y hayas elaborado esta lista, tendrás que ponerte a buscar el mueble ideal. El tamaño de los muebles deberá adaptarse al tamaño del salón. Evita los muebles macizos y pesados. Opta por un pequeño sofá de dos plazas, recto. Un cómodo sofá esquinero también puede encajar en un salón pequeño, dependiendo de su distribución. Si lo colocas en la esquina de la pared, incluso te permitirá ganar espacio y mantener una buena zona de paso. En cuanto al almacenamiento, piensa más en la altura que en la anchura. En un salón, puedes permitirte optar por soluciones de almacenamiento como, por ejemplo, una estantería de pared, por ejemplo, que se fije a la pared. El suelo no quedará abarrotado y el espacio parecerá mucho más amplio y diáfano. Las mesas auxiliares utilizadas a modo de mesa de centro también son perfectas.
Piensa en los muebles transformables
Aunque todos conocemos bien el sofá convertible en cama, que permite disponer de un lugar para dormir adicional o para uso diario, no se conocen realmente otros muebles que resultan muy útiles en una habitación pequeña. Por ejemplo, las mesas con extensiones se transforman pasando de ser una mesa auxiliar a una mesa con capacidad para unas diez personas. En el día a día, este mueble no ocupa espacio alguno en el salón y permite recibir invitados de vez en cuando. Un mueble de bar también puede resultar muy práctico, ya que aporta un toque acogedor al salón y puede servir también como mesa para el almuerzo o la cena.
Ampliar la estancia con el revestimiento de pared adecuado
Por supuesto, la estancia no se ampliará propiamente dicha. Pero si eliges el revestimiento de pared adecuado, podrás crear la ilusión de una estancia más amplia. La elección del color es fundamental. Los colores claros y denominados «fríos» aportarán amplitud a tu habitación. Por eso, se opta por el azul horizonte, muy de moda este año, el verde salvia o incluso el rosa empolvado. La elección de la pared en la que pintar es un elemento importante. Al pintar la pared situada al fondo de la habitación y dejar las demás en tonos blancos o crema, se crea un efecto de profundidad. El papel pintado también tiene sus adeptos. Un efecto trampantojo siempre causa sensación; esto también funciona con un paisaje, por ejemplo. Al igual que con la pintura, solo hay que cubrir una pared.
El espejo: el aliado de los salones pequeños
Además de ser útil, el espejo es un accesorio que te permitirá decorar con elegancia el salón y crear una ilusión de amplitud. Al reflejarse la estancia en él, ¡no se sabe ni dónde empieza ni dónde acaba! Otra ventaja es que el espejo encaja en cualquier estilo de decoración: industrial, bohemio, pop, clásico, vintage, moderno… Tú eliges según tus gustos y el estilo de tu salón. A la hora de elegir, no olvides seleccionar un espejo adecuado para que se adapte a la superficie que va a adornar: ni demasiado grande, ni demasiado pequeño.
Las tendencias del año
¡Que el salón sea pequeño no significa que no puedas darte un capricho a la hora de amueblarlo y decorarlo! Él también tiene derecho a estar a la última adoptando un estilo de moda. El estilo escandinavo, presente desde hace muchos años, sigue estando de moda en la decoración de interiores. El estilo bohemio también está muy arraigado y empieza a transformarse poco a poco en estilo californiano. Se dan protagonismo a los materiales naturales: lana, lino, mimbre, plantas verdes… Y, sobre todo, se mantiene el minimalismo: una tendencia que, por tanto, se adapta perfectamente a los salones pequeños. Este año también se observa que las formas se redondean cada vez más. Apuesta por las curvas, ya sea en el mobiliario o en los objetos decorativos. A los amantes de la cultura pop les encantará saber que los años 90 también vuelven con fuerza en materia de decoración. El color se impone en todos los muebles, ¡date un capricho… pero con moderación!