Mobiliario de metal de estilo industrial

El metal es un elemento imprescindible en la decoración de interiores. Ya sea latón, acero inoxidable, aluminio, zinc o incluso hierro forjado, aporta un aspecto decididamente moderno a tu hogar. Nos centramos en un material atemporal y duradero que se adapta a todos los estilos.

Las ventajas de utilizar el metal en la decoración

El metal puede tanto realzar los detalles (con la incorporación de pequeños elementos como lámparas, marcos, espejos…) como marcar el estilo de la casa graciasmuebles con carácter y líneas sencillas y gráficas. Una mesa industrial, un mueble para la tele Factory, una silla de acero o incluso un aparador de metal llamarán la atención y darán vida a todo el salón. El metal es, además, un material que se presenta en múltiples variantes para adaptarse a todos los gustos. Por último, se trata de un material decididamente robusto que resistirá el paso del tiempo. Además, este material, muy fácil de mantener, se renueva sin dificultad. ¡Una auténtica garantía de calidad y durabilidad!

Un material adecuado para todos los usos y todos los estilos

Aunque el metal está disponible en numerosos colores y acabados, lo primero es definir el material más adecuado para el uso previsto. El acero inoxidable, gracias a su resistencia a la humedad y a su facilidad de limpieza, es, por ejemplo, ideal para estancias húmedas como la cocina o el cuarto de baño. En cuanto al aluminio, se trata de un material especialmente ligero y un buen aislante acústico y térmico (resiste muy bien el calor, entre otras cosas). En cuanto al latón, se valora principalmente por su solidez, su facilidad de trabajo y su estética (su color varía del amarillo dorado al rosa cobrizo según el porcentaje de cobre y zinc).

Estos materiales también pueden trabajarse de muchas formas. En cuanto a la decoración, los metales lisos y brillantes captarán más la luz que los elementos cepillados o satinados, que resultarán más discretos. El metal también puede jugar con las texturas gracias a un efecto de martilleado u oxidación. A todas estas posibilidades se suma además el uso de la resina epoxi, que permite pintar y decorar el metal de forma duradera. ¡Una variedad infinita de texturas y colores!

Combinar el metal con distintos materiales y colores

El metal se puede combinar con una gran variedad de soportes para conseguir estilos completamente diferentes. Al combinarse con materiales lisos como el vidrio, el mármol, el hormigón pulido o la cerámica, el metal aportará un resultado depurado y decididamente moderno. Por el contrario, los amantes de los ambientes rústicos preferirán materiales más suaves, como la madera, las fibras vegetales (junco marino, rafia, ratán) y los tejidos (una combinación de alfombras, cortinas, cojines…). ¡Una decoración a la vez elegante y acogedora, perfecta para crear un ambiente de bienestar! El metal también puede adoptar varios tonos y combinar con los colores de la casa. El imprescindible mueble de metal negro, tan característico del estilo industrial, se ha convertido en un elemento imprescindible. Algunos aportarán calidez a una estancia de estilo blanco y negro, mientras que el plateado realzará las decoraciones muy coloridas (de estilo artístico, bohemio o setentero) aportando luminosidad y sofisticación. Por último, los más atrevidos se atreverán a combinar varios tipos de metales. Aunque la mezcla de oro y plata pueda parecer recargada, en realidad es una forma excelente de jugar con los contrastes. Los toques de cobre también pueden combinarse con el dorado para crear una gama de tonos metálicos. Un estilo muy vanguardista, con un diseño elegante y refinado.

Apostar por el metal para una decoración con carácter

Dado que el metal es un material robusto y atemporal, ha dejado huella en la decoración a lo largo de las épocas. Resulta, sobre todo, indispensable para crear determinados ambientes. Por ejemplo, el latón dorado combinado con colores intensos como el azul petróleo o el verde bosque evoca una decoración típica del estilo art déco. Unos cuantos objetos retro, sillones de terciopelo, papel pintado con motivos gráficos… ¡Vuelta garantizada a los locos años veinte! En la misma línea, una decoración de estilo industrial no puede prescindir de este material. Entre paredes de ladrillo, cuero y madera oscura, el metal es imprescindible en este look emblemático de los lofts neoyorquinos. El zinc cepillado, por su parte, es una pieza clave de la decoración vintage de estilo bistró. Un legado de la barra tradicional de los cafés parisinos. El brillo de los metales lisos o cromados, combinado con tonos pastel, también es imprescindible en una decoración de estilo romántico.

En resumen, el metal es un material a la vez resistente y de moda que presenta múltiples facetas. ¡Un material que se adapta a todos los estilos para aportar carácter y elegancia a tu hogar!