Salón de diseño

Nuestro hogar tiene una gran importancia para todos nosotros, y el salón forma parte integrante del mismo. Es una de las estancias principales de la casa; es a la vez un lugar de acogida, pero también aquel en el quenos entregamos al descanso y la relajación. Responde a nuestra necesidad de sentirnos bien y es importante crear una armonía capaz de satisfacer esta legítima expectativa. Por lo tanto, su diseño debe merecer toda nuestra atención, sobre todo a la hora de elegir y combinar un sofá y un sillón de salón. Esta elección puede resultar más delicada de lo que parece, así que, para evitar errores, sigue la guía…

¡Para arriesgar un poco, opta por el «total look»!

Si no te sientes con alma de decorador de interiores, es mejor ir a lo seguro. Por regla general, los sofás tienen su complemento en forma de sillón. Si no es de la misma gama, no te costará nada encontrar una versión similar. Ya sea de estilo industrial, boho, clásico o de diseño, encontrarás fácilmente el «hermano pequeño» de tu sofá estrella del salón. Al elegir los mismos tonos y los mismos materiales, se juega con la armonía de la estancia. A continuación, te toca decidir si prefieres un tono más cálido —arena, beige o azafrán— para un estilo clásico. Los tonos más fríos, como el blanco, el azul o el gris, aportarán un aspecto más contemporáneo.

El tamaño y la forma del sofá, criterios esenciales

El tamaño y la forma de tu sofá influyen directamente en la elección del sillón. Un sofá recto ofrece más libertad a la hora de colocar los asientos y permite explorar diversas configuraciones. Un sofá esquinero acogedor, por el contrario, ocupa naturalmente más espacio: el sillón debe ser, por tanto, más discreto en sus dimensiones para no abarrotar la estancia. En ambos casos, procura mantener una circulación fluida entre los muebles.

Damos el sí a la combinación de diferentes materiales

Elegir el sofá adecuado ha sido pan comido, pero quizá el sillón a juego no te haya convencido. No hay problema, está de moda combinar diferentes materiales, como el cuero o el cuero sintético con el ante, el lino, el terciopelo… Las patas, los reposabrazos y las formas son idénticas, pero se juega con la variedad de materiales. Esto amplía las posibilidades de elección, ya que, de hecho, las combinaciones se multiplican hasta el infinito, al tiempo que aportan un carácter único a tu salón. Sin embargo, para lograr una combinación acertada, se recomienda ceñirse a los mismos tonos y dar prioridad al blanco, el negro o el gris para conseguir un efecto decididamente moderno.

Jugamos con la armonización de los colores

Otra opción que se crea dentro de la misma gama consiste en cambiar únicamente el color. Es decir, se combinan productos de la misma familia, pero con diferentes colores a elegir, por lo general entre dos y tres como máximo. Dentro de la misma serie, se juega con los tonos, o se atreve uno más, con combinaciones de blanco/negro, gris/burdeos… Es también una forma de darle vida al conjunto, sin correr el riesgo de meter la pata.

El detalle que marca la diferencia: combinamos y complementamos con accesorios

A menudo ocurre que, durante un paseo o una salida de compras, te enamoras a primera vista de un sillón decorativo que noestabas esperando. O simplemente te entra el deseo de añadir una pieza que le falta al salón. No te preocupes, puede encontrar perfectamente su sitio y hacer buena compañía a tu sofá. La única condición es que este sea lo bastante sobrio, ya que, a menudo, el sillón aporta ese toque de fantasía que falta. Ahora, da rienda suelta a tus deseos para realzar el conjunto con accesorios que acompañen y resalten este pequeño cambio para darle todo su carácter. ¿Por qué no una manta a juego colocada sobre el sofá, cuyo color haga un guiño al sillón, o quizá un cojín o un puf? Una alfombra puede completar el conjunto, y las cortinas pueden aportar un toque cromático a juego.

¡Atrévete a seguir la tendencia mezclando estilos y colores!

Hay que reconocerlo: la tendencia actual es mezclar estilos y colores, para aportar modernidad y, al mismo tiempo, afirmar el propio estilo. Se trata de romper con los códigos y evitar un look lineal, y por tanto más triste. Por eso, hay que combinar con acierto, por ejemplo, un sofá de cuero estilo sillón club con un toque industrial. También es una buena forma de coquetear con la atemporalidad. Los accesorios también pueden contribuir a armonizar esta mezcla y jugar con colores más bien pastel, cuyo número se recomienda limitar a un máximo de tres. Para evitar errores y mantener la coherencia, hay que evitar las mezclas demasiado heterogéneas, que pueden dar una impresión de desorden.